"Debido a que te has vuelto tan insensible, las drogas han adquirido tanta importancia. Ahora parece que no puedes ser sensible sin drogas químicas. La realidad es lo contrario: un hombre austero es tan sensible que no necesita la ayuda de las drogas. Todo aquello que tú experimentas gracias a las drogas, él lo vive, simplemente gracias a su sensibilidad. Tú ingieres la droga y un árbol corriente se convierte en un maravilloso fenómeno; cada hoja se convierte en sí misma en un mundo único... miles de matices de verde en un árbol. Y cada flor emana luz, se convierte en un prisma. Un árbol corriente frente al que has pasado tantas veces y al que nunca has mirado, de repente se transforma en un sueño, en un éxtasis, en un arco iris de colores. Esto es lo que le sucede a un hombre sensible sin ingerir droga alguna. Tomar drogas quiere decir que te irás endurecido y amodorrando y acartonando tanto que necesitarás una agresión química en tu cuerpo. Solamente entonces, durante unos instantes, la ventana se abrirá y verás la poesía de la vida... y luego, otra vez, la ventana se cerrará. Y necesitarás más y más cantidad de esa droga. Y llegará el momento en que incluso las drogas no te servirán. Entonces estarás totalmente petrificado."

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